
Muchas pymes tienen un logo, pero no una identidad de marca. La diferencia se nota: publicaciones con colores distintos, facturas que no se parecen a la web y un local que no coincide con Instagram. La coherencia genera confianza, y la confianza vende.
1. Logotipo con versiones
No basta con un logo: necesitas versiones horizontal, vertical, a una tinta y en negativo para que funcione igual en un letrero, un sello o una foto de perfil.
2. Paleta de colores
Define dos o tres colores principales y uno o dos de apoyo, con sus códigos exactos. Así cualquier diseñador o imprenta reproducirá el mismo tono.
3. Tipografías
Una para títulos y otra para textos. Elegirlas y respetarlas hace que todo lo que publicas se vea de la misma familia.
4. Tono de comunicación
¿Tu marca tutea o trata de usted? ¿Es cercana o formal? Escribirlo evita que cada persona del equipo hable de una forma distinta.
5. Manual de uso
Un documento sencillo con todo lo anterior, ejemplos de uso correcto e incorrecto y plantillas. Es lo que garantiza que la marca se mantenga aunque cambie quien diseña.
Una marca no es lo que tú dices que eres, es lo que la gente percibe cada vez que te ve.
Conclusión
Definir estos cinco elementos es una inversión que se usa todos los días. Si quieres crear o renovar tu identidad, conoce nuestro servicio de diseño gráfico.




